Perra

Estoy jugando un juego de los llamados “otome” que se llama Mensajero Místico (pero en inglés).

Es un RPG en el que el juego es supuestamente una app para “platicar con chicos lindos” y terminas siendo privadx de tu libertad en un departamento al que entraste buscando al dueño de un celular, y ahora tienes que convencer a gente importante de que vaya a una fiesta… Es todo totalmente frívolo.

Pero luego empiezas a conocer la historia de los personajes y descubres maltratos, abuso, y un montón de cosas deprimentes. Y parte del juego es que tienes que “enamorar” a uno de los personajes (a menos que sea la chica, porque tú eres chica y eso es… malo, supongo. A ella solamente le ofreces tu apoyo y amistad).

Me he divertido horrores con el juego. Es estúpido y divertido y hay intriga, romance y aventuras, y no tienes que jugarlo continuamente para avanzar. Te roba de 5 a 10 minutos cada 3 o 4 horas.

Me metí a grupos de facebook del juego y no pude evitar notar el odio que existe entre los jugadores hacia los personajes femeninos.

Una de ellas, la única cuya historia he visto, es manipuladora, mentirosa, y está acostumbrada a que siempre se haga su voluntad porque tiene pechos naturales D, y mucho dinero y fama. Hay un momento en que le dice al “guapo” que cómo es posible que se resista a sus pechos y que seguramente es homosexual. Mas adelante, y porque el “guapo” no cedió, lo acusa falsamente de abuso sexual ante los medios (el “guapo” es actor). Esto sucede solamente si en tu juego estás “enamorando” a ese personaje.

Y le dije perra. Y la odié y me dieron ganas de pegarle. Y me quedé pensando en la cantidad de mujeres que fueron educadas de esa manera. Para usar su físico como tipo de cambio, para insultar a quien no quiere aprovecharlo, para manipular, mentir y controlar a todxs a su alrededor.

A pesar de que estas mujeres tienen todas una historia, y tienen (como todos) derecho a la redención y a vivir su vida como les plazca, les juzgo. Les digo perra. Les culpo de la mala fama que nos han creado al resto de las mujeres. Les atacaba (hoy día me alejo) pensando que por causa de ellas una mujer decidida, firme y ambiciosa es siempre catalogada como ese otro tipo. Mucho más que un hombre decidido, firme y ambicioso. Mucho más que un hombre manipulador, mentiroso y controlador. Una mujer ambiciosa es siempre pensada como una perra.

Y ¿cómo acabamos con ese estereotipo?

¿Cómo podemos convencer al mundo de que NO, una mujer ambiciosa no es necesariamente una perra? ¿Cómo les digo a las chicas que creen que tienen que mentir y manipular, que no es necesario, que hay otro camino?

No tengo idea. Lo intenté en una ocasión. La chica me dijo “el mundo no es así.”

Por lo pronto evito atacarlas. A menos que sean un personaje ficticio.